11 ideas (matizadas) del procés

Se ha dicho casi todo sobre el procés y aquí certifico mi síntesis de ideas. Ha quedado como un partido de fútbol :11 contra 11. No son “ideas fuerza”, son ideas volubles, contradictorias y casi reversibles. Las percepciones en ambos bandos reflejan, a menudo, su simetría. Detrás de cada pero hay un matiz que apunta, en ángulo recto, a la verdad.

  1. El auge del independentismo es una respuesta a una realidad local (sentencia del Estatut, mayoría absoluta de Rajoy, agotamiento del proyecto convergente), pero con ingredientes universales (crisis económica y austeridad).
  2. En la causa independentista catalana hay simbología de lucha antifascistapero el que una región rica quiera levantar una frontera se asemeja más a la “doctrina Trump” que a la lucha antifranquista.
  3. Parecer culpable no conviene en un enfrentamiento entre dos bloques, pero es peor perder la iniciativa.
  4. El nacionalismo catalán ha desconectado de España, pero parte de la izquierda española ha desconectado también del nacionalismo catalán.
  5. El Gobierno de España subestimó el poder del independentismo, pero las élites independentistas sobrestimaron su capacidad de generar complicidad internacional.
  6. En un conflicto político las soluciones se encuentran en los espacios intermedios, pero no hay espacio para la equidistancia cuando el debate gira sobre una opción que no admite gradualidad, como la integridad de un Estado.
  7. Las razones económicas han sido decisivas para el incremento del apoyo al independentismo: Espanya ens roba, pero también  la economía puede hacerle caer: las empresas se van.
  8. La Declaración de Independencia ha sido simbólica, pero ya se ha palpado la realidad de sus consecuencias.
  9. El movimiento independentista pone énfasis en su naturaleza pacifista, pero su apelación a las emociones alimenta fanatismos incontrolables.
  10. Desde Cataluña predomina un relato distorsionado de España, pero fuera de Cataluña no hay un relato sobre lo que es España.
  11. En derecho a decidir es un enunciado seductor, pero ha puesto en riesgo el derecho a convivir.